31 de octubre de 2025
PROSCRIPCIÓN: EL ALECCIONAMIENTO DE LA DIRIGENCIA PERONISTA
Hace algunos días nos enteramos de la noticia de que Guillermo Moreno fue condenado por la Suprema
Corte de Justicia a dos años de prisión en suspenso e inhabilitación de por vida para ocupar cargos
públicos.
¿La razón? La compra de globos con la insignia “Clarín miente” además de amenazas durante una
asamblea de Papel Prensa.
Tras el fallo del máximo tribunal algunos dirigentes denunciaron la proscripción política sobre el
exfuncionario.
Con el mismo modus operandi con el que intentan sacar del juego a Cristina Fernández de Kirchner,
van por la cabeza de cualquier dirigente que se posicione en contra del nuevo avance neoliberalista
de Milei que refleja el avance de Trump mediante golpes blandos en toda América Latina.
La proscripción de Guillermo Moreno no es una sorpresa para nadie, la persecución política ejercida
sobre militantes y dirigentes peronistas es un fenómeno que viene ocurriendo sistemáticamente en
varias regiones de nuestro país.
En esta oportunidad la ultraderecha narcocapitalista que conduce la Argentina con la corte como
elemento de persecución va tras los peronistas más conocidos…
La finalidad de estas operaciones es clara. Aleccionar al peronismo militante, impartir el miedo
para inmovilizar al pueblo. Volver a la política del “no te metas” para que no haya quien se atreva
a hacer frente al avance fascista de los gobiernos anti populares. Y la verdad no es algo nuevo. La
misma operación le hicieron a Juan Domingo Perón y volvió, lo mismo quieren hacer a Cristina
Fernández de Kirchner apresándola en su departamento de San José 1111, donde una multitud la
custodia día y noche con la firme convicción de que vamos a volver y no queda exento Guillermo
Moreno, que con aciertos y errores ha sido uno de los referentes del peronismo si de mística y
militancia hablamos.
El peronismo es un movimiento vivo.
Cristina fue muy clara aquella vez en la plaza… “Cuando algo no les guste agarren bien fuerte su
bandera y conviértanse en sus propios referentes”.
Ya intentaron muchas veces destruir el movimiento, con bombas en la plaza en el 55, con 30.000
compañeros detenidos desaparecidos en el 76, y de muchas otras formas que tal vez ni siquiera
conozcamos, pero lo que no entienden ni van a entender es que es imposible apagar tanto fuego y que
por cada uno de los caídos siempre, pero siempre florecen mil flores.
Porque con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes el pueblo siempre vence al
odio.
Y que les quede claro desde hoy y para siempre: NO NOS HAN VENCIDO.