El frente electoral de ultraderecha LLA con el miedo como bastión ha conseguido una amplia mayoría en las elecciones de este 26 de octubre y no es para menos… Mientras que dicho frente propone ideas, que si bien son antipatria son ideas, la oposición solo lleva adelante un discurso de poner un freno a esas ideas, no propone un modelo, no plantea soluciones programáticas como siempre ha hecho el peronismo.
La dirigencia del partido justicialista con la soberbia como bandera, y el endiosamiento de candidatos millonarios enriquecidos siendo funcionarios de cargos públicos, dejó por fuera a la militancia peronista de la toma de decisiones, no leyó el contexto social porque no pisó la calle, no bajaron al territorio, no escucharon a la gente, ni siquiera escucharon a sus propios militantes; quienes hicieron grande el movimiento. Usaron el miedo como disciplinamiento diciendo que ellos eran la única opción loable frente a la ultraderecha y el antiperonismo, con un discurso lleno de palabras bonitas, pero vacío de propuestas tangibles. Desde el PJ entrerriano operaron sistemáticamente en contra de listas peronistas minoritarias que expresaron su disconformidad, en lugar de usar todo el aparato para ir en contra del verdadero enemigo que era LLA. Con el cuentito de que el problema era la “división de los votos” y no el brutal enemigo del pueblo.
Lo que nos da a pensar que desde el PJ no quieren derrotar a la derecha, sino que quieren crear un escenario caótico para instalar a Massa como un mesías salvador de cara al 2027 cuando todo estalle. Aun sabiendo que es y siempre fue un funcionario de los fondos buitres en Argentina, que atacó en innumerables oportunidades a la figura de Cristina Fernández de Kirchner, tanto política como mediáticamente, pero ahora que está de amiguito de Máximo Kirchner parece que se le perdona todo. Al parecer la derecha se ha instalado fuertemente por dentro de la herramienta partidaria del movimiento peronista y ha cooptado la estructura del partido, pero eso no es suficiente para disciplinar a un pueblo ni al movimiento social más grande de América latina.
Lo que nos preguntamos es si el peronismo está consciente de que la dirigencia está infiltrada por la derecha… ¿Qué hacemos cuando una herramienta se rompe? ¿La arreglamos o conseguimos otra? Como hijos de los ´90 muchos de nosotros nos criamos con la teoría de lo descartable, pero ¿es este el momento de tirar a la basura el partido justicialista y construir otro elemento que sí sea representativo? ¿Se puede expulsar a la runfla mafiosa que conduce el PJ? ¿Se puede consensuar un modelo político con la casta pejotista? ¿Van a abrir el debate o van a seguir perdiendo elecciones sin importar lo que le pase al pueblo? Estos interrogantes entre otros son la preocupación de muchos militantes a lo largo y a lo ancho de esta nación.
Desde la estrella federal queremos abrir el debate, escuchar sus opiniones y empezar a construir el renacimiento de la mística y la militancia peronista, esperamos los análisis de nuestros lectores y lectoras que podrán hacernos llegar a traves de la cajita de mensajes que aparece al final de la página.